Escrito por Ki
Produce: DG Medios
Puedes comprar las últimas entradas en Puntoticket
Sobrevivir al rótulo de fenómeno adolescente sin quedar congelado en la caricatura es una hazaña reservada para muy pocos. La industria suele engullir los proyectos de garaje salidos de YouTube con la misma velocidad con la que empaqueta sus discos de debut. Sin embargo, lo que aterriza este 22 de septiembre en el Parque O'Higgins con el regreso de 5 Seconds of Summer está lejos de ser un ejercicio de nostalgia mercantil, y derechamente es el desembarco de una de las maquinarias de pop rock más sólidas y sofisticadas del circuito anglo actual. La agrupación australiana vuelve a suelo local en su punto de maduración técnica más alto, apoyada en una propuesta escénica que abandonó la prisa juvenil para abrazar la precisión de un colectivo que toca, compone y produce con autonomía total.
Entender cómo llega 5SOS a este tramo de su carrera exige revisar el viraje que dieron a partir de Youngblood. Aquel quiebre les permitió alejarse del molde punk-pop que los vio nacer y adentrarse en sonoridades más oscuras, sintetizadores de pulso ochentero y arreglos vocales de cuatro frentes donde la potencia instrumental compite mano a mano con la producción de estudio. En este nuevo tramo, el grupo repasa su catálogo con un diseño estructural en bloques que repasa el colapso, el anhelo y la catarsis, permitiéndose incluso reinterpretar trabajos solistas de sus propios integrantes dentro del setlist. Esa soltura para desarmar su repertorio en vivo es la marca registrada de un cuarteto que ya no necesita probar nada a la industria, sino dialogar de igual a igual con su público.
Por todo lo anterior, el desembarco del grupo se perfila de forma indiscutible como una de las citas de mayor peso en la agenda de conciertos para este segundo semestre. En un circuito local saturado de giras de despedida y formatos pregrabados, encontrarse con cuatro músicos que defienden una muralla de guitarras y baterías viscerales a estadio lleno resulta refrescante. No estamos hablando solo de la euforia habitual que arrastra su fanaticada local; la verdadera importancia de esta fecha radica en presenciar la graduación definitiva de una banda que reescribió sus propias reglas para convertirse en un referente definitivo del rock moderno para las grandes audiencias.








0 Comentarios